Estoy sentado en un avión que lleva este nombre y la verdad caigo encuenta que no se bajo que concepto se nombra un avión de una forma o de otra.

Supongo que la respuesta es más sencilla de lo que aparenta.

Quizá solo un juego de palabras de la compañía o de alguno de suscomponentes o quizá el apellido de la persona que lo diseño.Pero no deja de ser un nombre singular.

 Así entonces en el asiento 6B, en un avión cuyo nombre es gracioso aparcado en el aeropuerto de Torreón, espero que todo inicie con las manos sudorosas y los ruidos típicos que hace mi estomago cuandoquiere avisarme que estoy nervioso.

 Porque realmente lo estoy.

 La razón es que pertenezco a ese tipo de personas para las que viajar en avión es todavía algo muy poco común.

 En esta época de la informática en donde el tiempo es oro puro, yo he seguido realizando mis viajes por camión, tragándome entre 13 y 14 horas en cada uno de ellos.

 Desde chico fue así.

En mi infancia solo viaje en avión una sola vez. Y era demasiado pequeño como para recordarlo.

De adulto mis viajes por aire se pueden contar con los dedos de las manos.

Ahora que lo pienso eso suena bastante jodido… y lo es.

Pero no hay de otra.

Malditos sean los costos.

Sin embargo admito que no siempre fue tan molesto el andar por tierra.

De niño me agradaba y de hecho me siguió agradando hasta mi adolescencia.

 El primer viaje que realice solo fue a las 13 años.

Siempre sentado en los asientos del frente (para sentirme menos asfixiado) me llamaba la atención ver el camino de noche con los audífonos puestos, eligiendo las rolas que tenían que sonar para ese momento, viviendo mi propia road movie de aventuras imaginarias, en donde la idea de libertad era el único objetivo.

Sobretodo cuando todo quedaba en silencio y a oscuras.

Un día en uno de esos viajes el conductor volteo a verme, checo su lista y me llamo por mi nombre.

Por razones de aburrimiento comenzamos a platicar.

De aquello solo recuerdo 3 cosas.

Primero que me pregunto si ya había hecho “mi primera comunión” y yo, sin entender que hablábamos de sexo dije que si, lo cual hizo que se riera bastante, porque  evidentemente no me creyó.

 Segundo, que me contó de todas las mujeres con las que se acostaba en cada destino, las cuales afirmaba que “lo esperaban deseosas”

 Tercero, que intento venderme unos calendarios a “buen precio” para que yo los revendiera y sacara una ganancia.

 Esa fue la única vez que charle con un conductor.

Por lo general casi todas las veces que he viajado han sido en completo desentendimiento de la gente que me rodea.

 Y jamás me ha tocado que una mujer atractiva se siente a mi lado.

 Pero con el paso del tiempo la muy leve emoción de viajar en camión se ha agotado drásticamente.

 Esa posibilidad meditativa del camino se a convertido en un desagradableinsomnio y en una constante incomodidad en las rodillas y la riñonera.

En ser incapaz de encontrar tu sitio en el espacio que le corresponde a tu trasero.

En un contar de horas que parecen nunca llegar a su destino.

 Cualquiera diría que es una exageración pero aseguro que no lo es.

Para mi se a convertido en un suplicio y el cambio de medio de transporte es una necesidad.

Las cosas cambian… uno cambia con las cosas.

El problema es que lo de la jodidez económica no ha cambiado. (pronunciese un “ja ja” a la manera de Nelson)

 Entonces la única solución posible fue la de viajar de ida en camión y tratar (con todas mis fuerzas) de regresar en avión apelando a que volver a la cotidianidad siempre es triste (y que nada se compara a llegar a tu destino en 1hr 40 min).

 Por eso estoy en el Fokker 100 con las ansias atacandome el cogote mientras arranca.

¿Y si se cayera el avión?, ¿y si se despedazara en el aire?,¿realmente el oxigeno de las mascaras te pondrá los suficientemente high como para aceptar la muerte con resignación y placidez?

Coño, demasiadas preguntas en tan poco tiempo.

Supongo que ese es el precio de la comodidad.

lucreciapd. Añado esta imagen a complacencia de Lucrecíaenelcampo quien sabiamente dijo que a este blog le hacía falta “color”… (la imagen fue tomada por ella)

Anuncios